Todos estamos de acuerdo que la incorporación de las TIC en el proceso de aprendizaje implica otra manera de trabajar, utilizar herramientas que potencian los aprendizajes, proponer otro tipo de actividades al alumnado, evaluar desde otro punto de vista... Sin embargo, como docentes, todos sabemos lo que cuesta cambiar. La reflexión de esta entrada se resume en la siguiente frase: ¿Es necesario cambiar completamente nuestro modelo pedagógico?
Desde mi punto de vista es un error pensar que tenemos que abandonar nuestros conocimientos metodológicos tradicionales. Aún así, también somos conscientes de que no se puede perpetuar una enseñanza ajena a la sociedad en la que vivimos. ¿Cómo conjugamos estos dos mundos? La solución está, sin duda, en la formación. En este momento numerosas organizaciones (Redes, Instituto Cervantes),ofrecen Cursos de Formación para profesores de ELE. Existen, asimismo, recursos en la web que permiten a cualquiera usar las nuevas herramientas de uso didáctico que van apareciendo, sin tener que dedicar demasiado tiempo a su aprendizaje, en muchos casos mediante cursos a distancia que son cómodos y muy eficientes. Pero es importante recordar que se necesita, principalmente, formación metodológica para afrontar el cambio de papel que se produce en el aula en la que se usan las TIC, pues el profesor deja de ser el protagonista para convertirse en guía del alumno, que comienza a tomar parte activa de su propio aprendizaje.